Desde Elche, con espíritu combativo y un soplo de aire fresco que va más allá del cliché, se ha echado a la carretera La 126. El trío, al que tuvimos la suerte de ver en el increíble Big Up! Murcia en su edición de 2024, visitó Madrid para participar en el Festival Indyspensable y, a pesar del caos de la gran ciudad, consiguieron zafarse para compartir cañas y comentar algunos detalles de su presente y futuro, ligado sin remedio al inminente álbum debut Nada puede hacernos mal, editado por Mushroom Pillow y con salida marcada para el 23/10.
¡Qué felicidad de presente, La 126!
¡Y qué impaciencia también! En nada sale ese primer álbum, es el acontecimiento más grande del año para nosotras, y estamos felices pero con eso dentro. Hemos trabajado mucho en este disco, lo anunciamos además relativamente pronto, y en ambas cosas, la forma de trabajo y esas comunicaciones son cosas que nunca habíamos experimentado. Se nos hacen largos lo días, pero ya no queda nada.
En el primer EP (Todo venía de antes) os autoeditáis, en el segundo tenéis algo de apoyo ya, pero esto es otra historia.
Creemos que aquí tiene que ver mucho también que somos personas muy sociales, agradecidas y también muy constantes. Siempre nos hemos tomado muy en serio lo que hacemos, desde el respeto y desde el agradecimiento de poder tener una oportunidad. Hemos intentado ir adelante con todas las que se han podido dar, aunque algunas no hayan ido adelante porque a lo mejor no encajaban tanto con el proyecto. Somos escépticas y vamos con pies de plomo, asumiendo que pasar de estar solas a tener un equipo puede abrumar pero también ilusionar mucho. La verdad es que siempre hemos vivido grandes comienzos, es decir, todos los hitos van asociados a inicios. Ahora publicaremos un álbum debut con un primer sello, y es el culmen de muchas primeras veces que hemos ido construyendo entre las tres y a lo que se han ido uniendo personas poco a poco.
¿Cuánto ayuda un equipo a que un disco así pueda publicarse?
Tras lanzar el segundo EP (Te enteras?) empezamos a tener en mente la idea de enfocarnos en un disco, y entonces Mushroom Pillow nos contactó, lo cual fue un alivio, sobre todo a nivel de recursos. Se dio todo prácticamente a la vez, nos pusimos a trabajar en el concepto, en las canciones, y ya fuimos del tirón tratando de pensar en grande. A base de tocar en directo también se nos fue cambiando el chip a la hora de encerrarnos a componer, teniendo claro que lo siguiente no podía ser otra cosa que un formato largo. Los medios no existían aún, pero el deseo sí.
En la producción contáis con un gran productor como Álex Román, con parada en Ultramarinos para el máster.
Con Álex llevamos trabajando desde siempre, es literalmente la primera persona que confió en nosotras, y en este paso tan importante hacia un LP teníamos claro que tenía que estar él ahí una vez más. Hemos aprendido muchísimo con él y ha tenido siempre una paciencia inmensa al inicio porque éramos nuevas grabando canciones. Al respecto de Ultramarinos, nuestro sello nos recomendó a Víctor y nos encajaba muchísimo porque ha trabajado con muchas bandas que nos molan.
¿Será menos guerrero este álbum?
No sé si estamos en un punto menos punki, quizás hemos madurado, las letras han evolucionado y subido el nivel, y hemos intentado abrir el universo de La 126 para hacer cosas más complejas o, al menos, cosas que antes no sabíamos cómo ejecutar. Hay momentos del álbum que son muy cañeros, pero está todo más medido o con un puntito más de elegancia que en los EPs. El cuerpo nos pedía esto, de hecho, nos atreveríamos a decir que el álbum es un reflejo fiel de lo que es la banda hoy. Representa el crecimiento, las estructuras son más complejas, más elaboradas, las armonías son más presentes, el propio concepto de las canciones y el del álbum en general está más claro… Que es cierto que siempre hemos sido de dar muchas vueltas a las ideas y de hilar fino, pero consideramos en este caso que el resultado es muy bueno. Entra en juego la introspección, incide mucho eso en el sonido, pero también es verdad que en directo la atmósfera es mucho más duro, más rockero, más sucio de lo que se podría suponer.

¿La introspección está conectada a esa imagen de disfraces?
En realidad el álbum habla mucho de la forma en la que uno mismo se piensa, de sentirse libre de ser lo que uno quiera ser, de permitirse cambiar, y de tener la tranquilidad, en un mundo que no te lo permite demasiado, de pensar que las cosas no están tan mal como podría parecer o que confiando en una simple relación de amigas las cosas pueden ir mejor. Los disfraces y demás simbolismo son juegos (a nosotras nos encanta todo lo performativo) que nos sirven para explicar que podemos tener múltiples alter egos y que nos gusta que sea así. En el vídeo de Alguien especial hablamos de convertir esos espacios que quizás no son tan conocidos para nosotras en un hogar. Y lo hacemos deformando habitats que no son tan cercanos a nosotras, como el bosque. Nos gusta jugar con los conceptos, llevarlos a nuestro terreno.
Esto conecta, intuimos, con el trasfondo verde de las portadas y las ilustraciones de María Cañamero.
El álbum en lo visual gira en torno a un bosque porque nosotras venimos del Mediterráneo y allí esos paisajes frondosos no existen. Ese lugar simboliza esa búsqueda, ese crecimiento en lo desconocido, el hacerte un hueco en un sitio y además sentirte cómoda en dicho lugar. Esas plantas humanizadas de las portadas representan la transformación que queremos vivir en ese espacio.
¡Hay un montón de festivales en la naturaleza en los que encajaría esto!
Sería increíble, nos llevaríamos los disfraces y todo lo demás, ojalá se diese.
La rareza del disco, a modo de spoiler, quizás sea ESCUPIR.
Esa era una canción de esas que al principio no nos salía. Le dábamos vueltas y vueltas y, de hecho, fue prácticamente la última en terminarse porque no había forma. Ya era algo personal, llevábamos tiempo escuchando referencias y no nos quitábamos de la cabeza que esta canción tenía que entrar. Nos apetecía mucho mostrar esa versión nuestra, y lo difícil era darle coherencia con respecto al resto de canciones y el concepto. A nivel vocal era complicado porque era algo más hablado que melódico y no estábamos tan acostumbrada a hacer algo tan plano. Al final supimos hilarlo bien, empezamos a meter armonías, más melodía, (el estribillo y el puente están a rebosar), y dicha melodía empezó a coger color de La 126. Al hilo del concepto general, estoy en un momento en el que no sé muy bien qué estoy haciendo, pero voy a jugar. Y que salga lo que tenga que salir.
Hablemos entonces de referentes.
Cuando La 126 nació, nos fijábamos mucho en la escena nacional en su mayoría, y con este álbum hemos ido hacia afuera, a bandas inglesas, argentinas, intentando abrir más la mente. Realmente son ahora las cosas que más nos apetece escuchar a todas, estamos en sintonía en ese sentido. Esa es la gran diferencia a la hora de construir este disco con respecto a todo lo anterior. Es cierto que también nos fijamos mucho en los directos de otras bandas que nos gustan. Cuando tenemos la oportunidad, tras los conciertos, solemos obsesionarnos con esas bandas, y eso nos influye mucho. Un ejemplo concreto son SPRINTS, con quienes coincidimos en Bilbao. Alucinamos, fue un descubrimiento increíble para nosotras, nos fascina lo que esa tía es capaz de hacer. Esa es una referencia que no teníamos antes. Para nosotras supone un antes y un después este tipo de descubrimientos.
Ahora coincidiréis con diversos referentes en festivales de los que antes erais fans y ahora os subís al escenario.
En el Truenorayo hablamos por ejemplo cruzamos dos frases con Grandmas House y nos quedamos tiesas. Somos majas pero nos quedamos un poco shockeadas en según qué momentos. Con Dani de Aeronave Adolescente nos hemos hecho bastante colegas de la música, es un tío majísimo y tuvimos feeling al instante.
El 13 de noviembre se os podrá ver en el Zgz Feliz Feliz.
Con este festival nos morimos de la ilusión desde que supimos que íbamos a estar. Cuando vamos a tocar no nos importa realmente el tamaño del evento en cuestión, todos nos parecen importantes y es que no podemos verlo de otra forma. Estamos preparando nuevo directo, creemos que está quedando muy guay y todo lo que sale lo vamos acogiendo con toda la ilusión. Conectar con la gente allá donde sea y poder enseñarle lo que hacemos es algo que nos apasiona, nos hace muy felices. El caso de Zaragoza no nos preocupa en absoluto, sabemos que la gente va a estar receptiva y que va a ser un gran bolo. Nos preocupa más una fecha en la que casi no vaya a ir gente o que no conozcamos mucho cómo va a ir la cosa. En un sitio en el que va a haber ambientazo, pues mira, bienvenido.
Puede servir de previa, además, a un 2027 que quizás supere en intensidad a este año que termina.
Ojalá que sí. Este año lo hemos pateado mucho pero creemos que nos queda un montón también por patear. Nos falta calle (risas), pero nos encanta llegar a los sitios y encontrarnos compañeros músicos que tienen ese trajín súper normalizado. Tú aún flipas porque tienes a un gran artista al lado. Seguimos encontrando la belleza en eso. Ojalá esa sensación esté en nosotras mucho más tiempo. Ahora empezaremos a tener compañeros con los que solo coincidremos así, en festivales. ¡Eso nos apetece mucho!
En estos tiempos de regresión, sois una gran apuesta.
Somos plenamente conscientes de que hay una ola enorme de nuevos grupos de rock, y las chicas estamos intentando remontar un poco, pero es obvio que los porcentajes de artistas chicos es demasiado grande. Es una mierda, y nuestra obligación es luchar por ocupar espacios, dar por saco y hacer entender a todo el mundo que aquí estamos, que no nos vamos a ir por mucho que tengamos que esforzarnos el triple para llegar a determinados sitios.






