Revista Sold Out > Noticias > Entrevista > Modelo, de la calle a los grandes escenarios: «en este curso, la banda empieza el instituto».
modelo, por @bea11trice

¡Qué tíos más majos Jorge Doherty y Batz! Modelo, el dúo de moda, callejero de origen y también de actitud, se pasó por Madrid para ver a Ca7riel & Paco Amoroso y dedicaron un ratito de su previa a charlar con nosotros. Han comenzado una etapa súper ilusionante que ha tenido ya hitos inolvidables en Sonorama y en el Vive Latino. Pero ellos son conscientes de que el trabajo empieza a dar más que nunca sus frutos, ¡y lo mejor está por llegar!

¡Qué pasada el 2026 de Modelo!

B: estamos muy contentos. Y ahora mismo agobiados (en el buen sentido) por la de cosas que tenemos entre manos.

D: siempre que venimos a Madrid aprovechamos para condensar muchas cosas, y no deja de ser un poco denso.

B: es cierto que lo que ha venido al final del verano y justo después está siendo atronador. Hemos hecho cosas que han ido muy bien, el Sonorama por ejemplo, el Vive Latino, todo ha encajado y lo vemos como una bola de nieve que va cuesta abajo, que nos flipa pero que, al mismo tiempo, nos está costando entender.

Bola de nieve a todos los niveles, claro.

D: el equipito que durante tanto tiempo éramos nosotros dos está creciendo ahora un poco, es algo que nos hace muy felices, pero también nos abruma un poco. Es lo típico de las primeras veces.

B: se ha despertado un interés en nuestro proyecto en el que por supuesto nosotros llevamos creyendo desde siempre, pero ahora hay gente externa a nosotros muy dentro de esto y es algo extraño.

Y además os costará delegar.

D: Hasta ahora hemos sido multitasking. Un grupo de nuestra generación no para, lo hacemos todo nosotros, Batz era hasta ahora el tour manager, y todas nuestras canciones las grabamos, producimos y mezclamos nosotros. Todas las giras, todo lo técnico… Y, de repente, llega una oportunidad de ampliar el equipo, y te ves haciendo una primera gira con un poquito de staff, de crew, de compañeros que nos ayudan en todo. A nosotros, que íbamos en mi Skoda Octavia los dos, con una flght case, la batería de juguete y un ukelele. Estamos haciéndonos a lo nuevo.

¿Cuándo creéis que empieza esa bola de nieve a crearse?

B: en el Vive Latino del año pasado. En realidad, en la trayectoria de Modelo cada año ha habido algo que nos ha dado un plus para encarar el siguiente. Asumiendo que nuestro proyecto todavía es muy pequeño, tenemos la inmensa suerte de que llevamos viviendo de él unos tres o cuatro años, y en esa edición del festival conocimos a la que hoy es nuestra manager. Hemos vivido desde entones una etapa junto a personas que nos ayudan a pensar, que nos ayudan a tomar decisiones que van más allá de nuestra visión artística, poniendo las cosas en perspectiva. Eso está haciendo que el proyecto se vea sólido con respecto a una industria, sin olvidar que nosotros somos los mismos y seguimos haciendo lo mismo. De repente, esta estructura nos está abriendo a formar parte de un entramado muy grande. Y por eso estamos hiperventilando (risas) desde hace unos meses.

Sois profetas en vuestra tierra además. Los mejores hitos son en Zaragoza.

D: lo de nuestra ciudad es una locura. Desde el primer momento que empezamos a tocar allí, cerrando o empezando nuestro “curso escolar” desde hace cuatro o cinco años. Primero fue en La lata de bombillas, y ahí la gente nos apoyó mucho hasta el punto de que se llegó a hacer una segunda fecha. Al año siguiente nos fuimos a otra sala con un aforo más grande, de 400 personas, que sería La casa del loco, y la gente también respondió hasta el lleno. Un año después hicimos la Sala Oasis. Es un sueño para toda banda de Zaragoza poder actuar allí, ya estamos hablando de un aforo de más de 800 personas, ¡y la gente también la llenó! Llegado ese punto ya no sabíamos muy bien qué hacer, y entonces se nos ocurrió hacer el Zaragoza Tour, actuando en esas tres salas, tres días consecutivos, de menor a mayor aforo. Se nos ocurrió la locura de una entrada triple que incluía una pulsera a modo de festival, y bastante gente compró ese pack. Era importante esto porque llevábamos tres setlist diferentes y canciones diferentes. De hecho, la mayor fumada fue que en cada concierto íbamos a tocar lo que estábamos viviendo en ese momento, y por eso en la primera fecha interpretamos canciones que hacía mucho tiempo que no tocábamos. ¡Eran las que tocábamos entonces! Por ello, esa entrada triple se fundió la primera. 120 personas vinieron a La Lata y, obviamente, sabíamos que les íbamos a ver dos veces más desde arriba. Fue una experiencia muy bonita por la forma de conectar con la gente que nos apoya, y nos fuimos todavía más conscientes del cariño que tenemos allí. Un año después hicimos el Teatro de las Esquinas, en el que entran unas mil personas, e íbamos con miedo porque son muchísimas entradas, pero la gente se las ventiló en apenas 24 horas. ¡Hasta el punto de que colegas nuestros no pudieron venir! Tuvimos que hacer apaños para que pudieran venir nuestras madres, se nos pasó por la cabeza incluso ponerles camisetas de “Modelo Crew” y pasarlas. El caso es que este año nos hemos calentado con la Sala Multiusos, que es el auditorio y tiene un aforo de 3500. Fuimos a verlo el otro día, vacío, y da frío.

D: ¡Es que es una nave!

B: ya no es un semiteatro como el de las Esquinas. Estamos hablando de un rectángulo vacío, enorme. De igual forma, estamos tranquilos por la gente, es decir, este vértigo y este miedo que tenemos ahora, se compensa porque la gente nos da la mano al otro lado. Sabemos que va a ir bien porque la gente se hace dueña de lo bien que va. Al final en Modelo estamos haciendo cosas muy parecidas a las que hacíamos hace 7 años en la calle, y la gente se identifica con eso, con lo que queremos expresar. Es su Sala Multiusos, su movie. Nosotros tan solo llenamos el escenario.

Desde arriba algo hacéis muy bien, incluso para quien no conoce vuestras canciones. Contagiáis celebración.

B: Eso es la calle, nos lo ha dado el don de ver lo que pasa. Cuando estás tocando en la calle, la gente se para o no, se pone a bailar o no, y ocurre que Jorge es un increíble monitor de campamento.

D: de hecho sí, me he dedicado muchos años a ello, a animación, etc., y hemos trasladado eso a la calle.

B: antes de Modelo tuvimos diferentes grupos, de hecho, yo participé a la batería de lo que era su grupo cuando éramos adolescentes. Cuando me piré a Inglaterra él me daba envidia porque pensaba, joder, yo ya no tengo a este súper frontman a mi lado. Soy fan de su escenario, de su capacidad de comunicarse con la gente, y cuando nos reencontramos y volvimos a formar equipo pensé: ¡es que ni bajista necesitamos!

D: y yo no habría montado un grupo de dos personas de no estar con Batz. Estoy muy cómodo en el escenario porque tengo a un colgao a mi lado haciendo precisamente de colgao, tanto como lo hago yo. De hecho, si estoy un poquito más bajo de ánimos, me giro, lo veo súper encendido y cambio el chip. Tengo que estar a tope, mi compañero lo está dando todo. Nos retroalimentamos mucho en el escenario, y creo que eso se transmite a la gente, se les transmite esa energía y al final, ellos no se quedan solo con las canciones. Se quedan con esa energía, de hecho, nos lo dicen mucho eso de “no os conocía, pero x”. Es un chute de energía que no sé muy bien cómo explicarlo, y podríamos irnos a casa todos agotados, pero ocurre que la gente sale de ahí con más vitalidad.

B: y todo empieza ahí. Nuestro directo está pensado para eso, pensando que el público que tenemos delante no nos va a conocer. Nos enfrentamos al directo como si estuviéramos en la calle. ¿Cómo podemos comunicarnos con esas personas y hacerles partícipes? En la calle no te conoce nadie, y eso es precisamente lo que mola. Lo tenemos todo documentado además, es decir, podemos ver las reacciones de la gente en 2019, por ejemplo.

D: vosotros nos visteis en el Vid, y allí, el primer año que tocamos lo hicimos en el suelo. Nos “colamos” entre dos conciertos, obviamente esto pactado con el festival.

B: nos dieron permiso para no echarnos. Nos dijeron algo así como: no queremos saber nada, pero si lo hacéis como decís, no os vamos a echar. Así lo acordamos.

D: fue un hecho similar al del Sonorama.

B: con la diferencia de que en Aranda no era ni pactado. Aquello fue una macarrada.

D: Ahí podemos hablar también de un antes y un después. Batz sigue viviendo en Brighton, imagina la de vuelos que se coge cada dos por tres, es una locura, y cuando hicimos lo del Sonorama en 2023 obviamente no estábamos en el cartel y éramos un grupo mucho, obviamente, más pequeño. Entonces vimos eso de que hay conciertos en la calle, ¡y si nosotros tocamos en la calle en Brighton, por qué no íbamos a hacerlo en Aranda durante los días del Sonorama! Teníamos miedo porque nos podía pasar cualquier cosa, que la policía apareciese por allí, que el festival nos echase, pero la realidad es que nos dejaron una batería de coche para poder conectar los instrumentos…

B: todo montado con las pinzas, que pensábamos que explotaría el Sonorama si aparecía alguien con pistolas de agua.

D: …y a raíz de eso fuimos al Vive Latino, y ocurrió que ellos también querían que nos colásemos en su festival. Se convirtió al final en la fórmula para darnos a conocer.

En directo honráis todas vuestras etapas, toda canción puede entrar.

D: eso es, no somos una banda canónica de centrarse en lo nuevo.

¿Ahora con un futuro álbum, asusta más eso que una sala enorme aún vacía?

B: para nosotros el directo es como nuestro bebé, está vivo, es una hora que va separada de nuestras canciones en particular. Lo dividimos por bloques, es decir, no vivimos los conciertos como canción más canción más canción, porque en una canción no te da tiempo a llevar a la gente a un lugar determinado. Es una progresión, necesitamos varias canciones parar traerte a un punto, subirte, bajarte, y ahora la pregunta que surge con el nuevo disco de cara al directo es: ¿cómo abrimos un espacio a estas canciones nuevas y qué lugar ocupan en nuestra obra que es el directo? Para que entre una canción, inevitablemente se tiene que ir otra. Nos enfrentamos a eso, y creo que es algo que terminará decidiéndolo el público. Ellos decidirán cuáles son las canciones que les mueven más, con sus escuchas y opiniones nos ayudan a dirigir nuestro directo. Esto de hacer un disco es algo nuevo pero nos tranquiliza que tenemos una comunicación muy directa con la que gente que vive Modelo con nosotros y, por tanto, las respuestas no nos las tenemos que inventar. De forma indirecta nos lo dirán.

Con esto se intuye que vendrán muchas fechas chulas en 2027.

B: antes de venir a esta entrevista llevábamos unas dos horas reunidos para descubrirlo. No las conocemos aún, pero ya sabéis que el 9 de enero en la Multiusos de Zaragoza nos vemos.

Reuniones y un mismo modus operandi.

D: tenemos un gran equipo y algunos que ya estaban. Es el caso de Vanilla Bloom, que son unos cracks y llevamos trabajando con ellos mucho tiempo. Siempre nos han flipado, son dos chavales también de Zaragoza, otros colgaos como nosotros que tampoco saben muy bien dónde se están metiendo. Es un orgullo eso de crecer en paralelo.

B: sigue ahí la gente de siempre, y ahora están entrando nuevas personas para trabajar en cosas también nuevas. La música sigue siendo cosa nuestra en grabación y producción, contando con Vacuum para el master, y es que nos funciona trabajar en familia.

Esos vídeos minimalistas en los que sucede la vida, cielos azules, verano…

D: es al final lo que somos, una batería y un ukelele, tan solo dos en un escenario.

… pero algo ha cambiado en este sentido en Café en medio de la tormenta.

B: ocurrió que se me rompió el menisco. Esta canción parte de una experiencia…

D: creo que, aunque es una canción más oscura, fruto de que nos gusta experimentar, pero tiene también su luz.

B: con las canciones del álbum que aún no han salido nos hemos podido meter en sitios a los que no habríamos entrado de pensar que todas nuestras canciones tengan que entrar en directo. Esta canción se hizo así, desde la libertad de no saber si teníamos que tocarla.

D: y que no tiene que ser todo un verano eterno. Contamos que estamos relajados en medio del caos. En Madrid sabréis de lo que hablamos, que vaya agobio de ciudad.

El 2027 se intuye como un año de mucho trabajo y de muchos retos.

B: cuando estábamos en Brighton, Modelo estaba en la guardería. En los últimos seis años se ha hecho el colegio, y en este curso la banda empieza el instituto. Le esperan ahora cuatro años de insti. En Zaragoza hemos aprendido muchísimo, nos hemos embarcado en una gira con muchas fechas. Hemos tenido años de 50, de 70 fechas, todo entre dos personas. Ahora lo que queremos hacer en este año que entra es, a través de nuestro disco, poder presentar nuestro bebé que ya no lo es tanto al resto de la península. Y si podemos salir del país lo haremos con todo.

D: y entre los aviones de Batz, cuando tenemos alguna semana más liberada y tenemos que componer o producir, también me montaré yo en el avión para, en el estudio, seguir trabajando canciones, que también nos gusta mucho. Es muy bonito ir caminando por el paseo marítimo, pensando en que además haces ese recorrido para hacer música.

B: ¡ahí además tocamos en la calle por primera vez! Lo dicho, el 2027 será eso, tratar de llegar, con música nueva además, a mucha más gente. Para nosotros no va a cambiar nada en realidad, somos los mismos colgaos y vamos a estar igual de reventados, pero con suerte podremos comunicar nuestra movida un público mayor.