¡Quien la sigue, la consigue! La banda asturiana liderada por Alberto Rodríguez ha buscado oportunidades hasta debajo de las piedras para dar lustre a un elenco de canciones que ya estaban ahí y querían estar incluso mejor. Por ello, esta etapa de Los Acebos bajo el paraguas de Esmerarte cristaliza en 23, un LP de doce pistas que les han dado réditos y participaciones en multitud de certámenes y eventos multitudinarios. Las sensaciones son buenas y el futuro no puede pintar mejor. Citamos a la banda en el Centro Niemeyer en Avilés para compartir impresiones y brindar con cafeína por el currazo y los buenos tiempos que vienen.
¡Bienvenidos a vuestra revolución!
Este es un presente en el que se vienen muchas cosas, tenemos muchas cosas en la cabeza, pero obviamente estamos contentos con este nuevo álbum que pudimos volver a producir con Juande (Juan de Dios Martín), y ya teníamos ganas de que la gente lo escuche entero.
El EP Esclavos de la intensidad ya dio mucho qué hablar. ¿Qué pasó a partir de ese momento?
Pasó que cogimos los temas que teníamos antes del EP junto a Juande para volver a producirlos. No es la misma música grabada y listo, las canciones se han vuelto a hacer, esta vez con la onda de Esclavos de la intensidad, que es el sonido seña de identidad de la banda. Obviamente, cuando estás en el local de ensayo y grabas tu propio álbum, no tienes una visión de lo que va a suponer eso después, y fue con Esclavos cuando la banda dio un salto a nivel sonoro y también a nivel conceptual, por qué no decirlo. A Juande le gustó mucho la idea, planteamos esto a la discográfica y a todo el mundo le pareció bien lanzar este álbum antes de todo lo gordo que vendrá después.
De un año y medio a esta parte han empezado a pasar muchas cosas en vuestro entorno, tras mucho curro.
Todo se empezó a revolucionar un poco cuando nos seleccionaron en Mad Cool Talent. En las votaciones obtuvimos un primer puesto, flipamos muy heavy cuando vimos el nombre de la banda ahí. Es verdad que nos lo curramos para conseguir votos a muerte, de hecho, nos fuimos a Parque Principado con el QR para que nos votase todo el mundo. Fuimos a Madrid a tocar y en estas cosas siempre hay mucha peña de la industria. Entre esto, enseñar el proyecto a la gente en el BIME y otras aventuras como quedar finalistas en diversos concursos a nivel nacional… Incluso nos vimos teloneando a The Cat Empire en Las Noches del Malecón de Murcia y también en La Riviera. No te conoce nadie, pero mola muchísimo tocar en sitios así por primera vez. Y finalmente, el Vibra Mahou aquí en Asturias fue una noticia que celebramos mucho. Diríamos que la clave de cómo estamos ahora parte de nuestra primera vez en Portamérica. Todavía no estábamos con Esmerarte, pero fuimos allí a tocar y aquello nos dio muchos ánimos para tocar los nuevos temas, para lanzar el nuevo álbum con toda la fuerza. Tuvimos muchas oportunidades guays, incluso actuamos en Viena, Liverpool (The Spanish Wave)… A la hora de enviar un dossier a medios y promotores, todo esto es muy atractivo y, al final, todo termina encajando de alguna forma. Todo el trabajo y las decisiones se tomaron desde la intuición.
Muy buena intuición en todo caso.
Esto culminó en fichar en septiembre por Esmerarte. Eso nos pone muy contentos porque sin duda fue un antes y un después. Caes en un sitio en el que estás súper a gusto, en el que la gente apuesta por ti, apoya tu idea… Que se sumen así nos parece la hostia.
Todo esto hará que cambien cosas a nivel organizativo en Los Acebos.
La realidad es que se profesionalizó todo, empezando por el directo. Te esfuerzas mucho por aprender a componer mejor, a producir las ideas, los esqueletos para hacerle la vida más fácil a Juande… Mola mucho ir a A Coruña a trabajarlo con él, aunque también curramos a distancia. Cada día uno aprende un poco más y, al mismo tiempo, te vas acostumbrando a que te exijan tiempos a la hora de lanzar un álbum, a la hora de lanzar canciones. Tienes más atenta a la prensa también…
Tienes un equipo ahí que te apoya, que te mima, mientras que antes implicaba que Alberto lo hiciese todo como se podía. Ahora te cargas de otras responsabilidades al mismo tiempo que te libras de otras.

Las canciones son “nuevas” sin serlo, y es un plus para quien os conozca hoy.
Siendo sinceros, este disco no iba a publicarse. Se llevó a cabo porque nos hacía ilusión, tanto a Esmerarte como a Juande y a nosotros, por la idea de rescatar ciertos temas con los que la banda nació. Estudiamos las canciones para ver si realmente tenían esa chicha que permitiese incluirlas en un álbum y, con todo el mundo de acuerdo, lo hicimos posible. En un primer momento la idea era hacer un directo precisamente con los temas antiguos, pero Juande le dio muchas vueltas para hacer esa otra cosa, y cuando ya tenía todo bastante trabajado, nos lo enseñó. Eternamente agradecidos a él.
Trabajar con Juande (Estudios Mans) es sin duda una de las grandes claves.
100% además. La relación con él siempre ha sido y será algo súper orgánico. Fue un amor a primera vista. En su día hicimos una beca en Fundación Paideia y lo último en el proceso fue ir con él. Le gusta mucho lo que hacemos y de ahí nace Esclavos de la intensidad. Cuando hicimos las maquetas, recordamos mucho el momento de Alberto y Sebas de vuelta en el coche flipando mientras las escuchaban. A raíz de ahí se generó una gran relación de confianza y estamos súper a gusto haciendo música con él. Ahora, trabajando en cosas para 2027, el concepto de un disco nuevo y todo el proceso, nos flipa vivirlo con él y no podemos estar más a gusto trabajando.
¿Cuál es la línea a seguir ahora que 23 ya está fuera?
Ya estamos trabajando duro en lo nuevo y, de hecho, ya hay temas grabados de todo lo que viene después. Algo que nos está gustando mucho de todo esto es que ahora nunca estamos parados, es decir, entre medias de tocar en salas o en festivales siempre estamos con el hábito de coger la guitarra, los instrumentos, y de ir también a A Coruña al proceso de producción. De igual forma, con menos apuro siempre mola ir allí, al menos una vez al mes.
Hablemos de las temáticas, desde lo oscuro a lo luminoso.
Son emociones, al final uno publica un EP con una determinada temática o color en función de cómo te pille en ese momento. Las ideas evolucionan, los mensajes también y, en este sentido, estamos orgullosos de haber podido aunar estas doce canciones porque representan las dos etapas bien marcadas que tuvimos, siendo al mismo tiempo un preludio de todo lo que vendrá en los próximos meses. En lo puramente musical, somos felices y estamos muy agradecidos a lo que hemos podido vivir en torno a ella, incluso aunque se acabara esto ahora mismo.
Ya ha valido la pena, como conclusión.
Por supuesto. Cuando ves hacia atrás… Ahora das por sentado cosas que no dabas hace un año, y eso mola, pero no podemos dejar de valorarlo en su justa medida. Hay que agradecer y valorar tocar en un sitio y tener un hotel en el que dormir. El no tener que volverse desde Madrid después de tocar porque curras al día siguiente. Y esto siendo nada, ojo, entendiendo que en este punto no nos conoce mucha gente igualmente, pero estos pasitos son para estar más que orgullosos.
El público ya os va conociendo, eso sí.
Si algo hemos aprendido hasta ahora es que el único camino para conseguir “llegar” y mantenerte es hacer buenas canciones. Todo lo demás da lo mismo, porque todo lo que sube también baja. Obviamente es ideal tener un equipo, una organización detrás que te apoya y ayuda en determinadas cosas, pero la canción es al final lo que cuenta. Y el día que alguien pierda la ilusión por hacer un tema, ya no mejor que el de ayer, sino simplemente que transmita algo a alguien, sea prisa, desprecio, amor, pues lo sentimos mucho pero… También es vital que seas tú mismo, que el mensaje sea tu mensaje, es decir, que lo que cuentes, en definitiva, sea algo único. La copia de otro no funciona.
2027 pinta a bola de nieve de cosas chulas. Hay que decirle a la peña que vaya a veros como sea.
¡Estamos convencidos de que si vienen a vernos les vamos a gustar! Les diríamos algo así como “sé el que estaba ahí antes que el resto” (risas). Entendemos que hay muchos artistas que estarán igual, pero nosotros damos guitarrazos, bateriazos y bajazos como nadie.
