Revista Sold Out > Noticias > Discos > «Hacemos lo que podemos», el álbum maravillosamente censurable de Mala Gestión.
Mala Gestión

Los valencianos Mala Gestión son una de las nuevas grandes sensaciones de nuestra escena y se han traído consigo para este segundo capítulo discográfico trece canciones rebeldes y pasotas, de las que ya habían adelantado la reveladora Noche de casino, Diesel, Skol (con colabo guay de Los Chivatos) y la incendiaria y honorablemente censurable Buenos días Vietnam. Este Hacemos lo que podemos (Aqcustic, 2026) es una bofetada con la mano bien abierta a quien se pase por delante, que apuntala los galones de la banda y que hace justicia a su breve e intensísima trayectoria y, por ende, a ese gran primer álbum, Se nos ha complicado (2024), del que a nuestro juicio se ha hablado bien poco en medios y RRSS.

Este álbum es una caja de sorpresas, surfeando la ola del pop y el rock y regodeándose en el indie más punki que uno pueda catar hoy en día. La provocación no anula la diversión (¡vaya, es prácticamente lo mismo en este caso!) de 37 minutos que van entrando en ebullición poco a poco, de forma que Morir lejos de aquí tenga mucho más sentido, atendiendo al total,, con unas vibras que conectan y suben intensidades por vez primera hacia la tercera pista, la perturbadora Edgar Allan Poe. La canción que da nombre a este álbum, alardeando de dinamismo, es de lo más bailable, por momentos discotequero, y susceptible de sonar en los tardeos indies de los que a buen seguro esta peña de descojona, y quién sabe si ocurrirá lo mismo con el pop electrónico y distorsionado de Sandalias del PSOE con un maltratado guiño a drede a James Brown. El premio a la luminosidad se la lleva Ex-ex pareja, más propia de un guateque con su estribillo alaskero, en unos minutos lo suficientemente divertidos como para no ver venir la psicodelia y el modo destroyer de apenas un minuto en Kambio Klimático.

Y ahí, justo ahí, llega el ratito reflexivo del disco gracias a Sí, sí es tu culpa, por si echabas de menos algo de seriedad e introspección, que conecta de miedo con la canción que cierra el disco, Correo, que puede que te recuerde a momentos chulos de artistas como Luis Brea. Este álbum es una paranoia, la mejor con diferencia.

El segundo álbum de estudio de Mala Gestión.

Este álbum se grabó en los estudios Millenia (Valencia) con Diego Escriche a los mandos. Cuenta con Rafa A. Ureña en los violines en Correo, con Pau García-Serra en una de las baterías, con Dani Rodilla, Manu Pardo y Pablo Pérez en los vientos de Noche de casino, Ex-ex pareja y Correo, y también con las voces de Celia Llop, Cris (Tinatrenes) e Irene Ricart. El portadón es de Lluis Martí Llopis. Mucho curro como para no escucharte el disco una y otra vez.