Quien no esté expectante ni se esté comiendo las uñas ante lo que está preparando Arde Bogotá en torno a su nuevo álbum, definitivamente no está vivo. Los de Cartagena, en medio de la locura que están viviendo a nivel mundial publican el sencillo El club de la gente sola y al mismo tiempo anuncian el que será su tercer larga duración con salida casi inminente marcada para el próximo 2 de octubre. Desde ese momento la fábrica no deja de recibir nuevos afiliados, la bogotamanía está más activa que nunca y ahora es cuando uno es incluso más consciente de que estamos ante una trayectoria musical apabullante que no tiene comparación en nuestra escena.
Arde Bogotá ha hecho historia y además sigue poniendo ladrillos por pura inercia para hacerla incluso más grande, ahora desde la perspectiva de quien ha fracasado manufacturando un corazón que no sienta. En el mismo comunicado a todo el personal lo confirman: “El corazón no respondió a las medidas previstas y la construcción quedó incompleta”. Esto ha supuesto que la fábrica se vea abocada al cese de la actividad, algo que no oprime la intacta voluntad de seguir intentándolo, y por ello la banda pone a disposición de todo el mundo planos, materiales y errores acumulados, de forma que cualquiera pueda probar suerte bajo su responsabilidad. Eso sí, es importante conservar las piezas de cara a futuras reuniones informales de carácter informal en las que tendrán lugar pruebas colectivas de la resistencia del material.
La explicación y el concepto no pueden ser más claras y concisas, ligándolo todo a una acertadísima campaña en redes en la que primero Arde Bogotá publicó con todo el sentido Instrucciones y después la lío pardísima bajo el falso nombre Bigger Splash con el que actuarían por sorpresa en los festivales más tochos de nuestro país. Así presentaron el sencillo del mismo nombre para dar alas a esta nueva era que tiene continuación ahora en El club de la gente sola. Estos tres minutos sirven para apuntalar el sonido y la imagen, más sobria, más rockera, más internacional. La fábrica, inactiva, será la base de algo gigantesco.
Sobre Arde Bogotá:
Si llevas sin salir de la cueva desde al menos 2019, debes saber que la música ha cambiado mucho desde entonces, incluso con una pandemia mundial de por medio (de esto ya hablaremos con más calma). Arde Bogotá son de Cartagena y llevan revolucionando la escena desde diferentes niveles prácticamente desde aquel año con un directo arrollador en clave rock y en especial gracias a dos álbumes que les han terminado dando una proyección internacional tan merecida como difícil de imaginar, a tenor de los hitos conseguidos hasta entonces por los referentes que dominaban la escena. La noche (2021) fue una suerte de nuevos aires en nuestra música, y Cowboys de la A3 (2023) fue la confirmación de que estábamos ante algo único y sobre todo muy bien trabajado. Con MCGS parece que conseguirán lo contrario al objetivo: los corazones no pueden dejan de latir cada vez con más fuerza.
